1Empezaremos haciendo la masa para el naan: 120 ml de agua calentita, una cucharadita de azúcar y otra de levadura en polvo.
2Añadimos 240 g de harina de trigo, una pizca de sal, dos cucharadas de yogur natural griego y una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
3Añadimos la mezcla de levadura, agua y azúcar.
4Mezclamos y amasamos, agregando harina si hace falta, hasta que nos quede una buena masa. La cubrimos y dejamos reposar.
5Preparamos una pasta o puré de ajo y jengibre fresco.
6En un plato, ponemos el pollo deshuesado y troceado, dos cucharadas de yogur griego, la mitad de la pasta de ajo y jengibre, una pizca de sal, comino, cayena, pimentón dulce, cúrcuma, cilantro en polvo y garam masala.
7Añadimos medio limón y un chorrito de aceite de oliva, y mezclamos bien para marinar el pollo.
8Añadimos aceite de oliva a una sartén caliente y agregamos el pollo. Doramos bien por ambos lados y retiramos.
9En la misma sartén, añadimos una cebolla cortada en daditos, el resto de la pasta de ajo y jengibre, y mantequilla.
10Cocinamos por un rato y agregamos las mismas especias que usamos para marinar el pollo.
11Mezclamos bien y añadimos media lata de tomate triturado. Cocinamos por 5 minutos y agregamos un brik de nata para cocinar.
12Trituramos la mezcla con una batidora de mano.
13Reincorporamos el pollo con los jugos y cubrimos. Dejamos a fuego lento.
14Mientras, hacemos el pan naan: extendemos la masa con un poco de harina y cocinamos en una sartén bien caliente por ambos lados, agregando un poco de aceite o mantequilla.
15Decoramos el butter chicken y lo servimos con el pan naan.