1Mezcla los tomates con el aceite, la sal y las especias. Asa en el horno o en la freidora de aire hasta que estén doraditos (unos 200°, sobre 15-20 minutos).
2Tritura los tomates junto a la burrata hasta que quede una salsa cremosa y sin grumos.
3Cuece la pasta según las indicaciones del fabricante.
4Mientras se hace la pasta, saltea el pollo salpimentado en una sartén con un poco de aceite.
5Cuando esté cocinada la carne, incorpora la salsa, un puñadito de orégano y remueve.
6Por último, echa la pasta en la sartén con la salsa, mezcla bien y listos para emplatar y disfrutar.