1Mezcla 250 gr de harina de fuerza, 250 gr de harina normal, 0.5 de levadura fresca.
2Deshazte la levadura entre la harina, añade la sal y el agua.
3Integra todo bien, llévalo a la mesa y amásalo un rato.
4Deja reposar la masa 10 minutos.
5Dale unos pliegues a la masa y déjala reposar otros 10 minutos.
6Pasado ese tiempo, la masa estará perfectamente amasada. Dividela en 4 porciones de 200 gramos cada una o 3 un poco más grandes.
7Dale forma de bola a cada una de ellas y llévalas a unos tuppers con un poco de harina.
8Deja fermentar 20 o 22 horas a temperatura ambiente o 48 en la nevera.
9Cuando veas que están hinchadas y que suenan a hueco y muestran estos signos de fermentación, puedes congelarlas durante uno o dos meses o hacerlas directamente.
10Estira la masa sobre sémola.
11Ponle la salsa de tomate, la mozzarella y aquello que más te guste.