1Cortar los puerros y sofreír unos minutos en una sartén con AOVE. Salpimentar.
2Cocer la pasta.
3Añadir los puerros al vaso de la batidora, el queso gorgonzola, nuez moscada y un poco de agua de cocción de la pasta previamente cocida para ajustar textura. Triturar hasta que quede una crema fina.
4Juntar la salsa con la pasta.
5Servir con queso rallado por encima y unas nueces.